CÓMO CUIDAR MEJOR A TUS HIJOS EDUCANDO DE LA MEJOR MANERA | Condado Concepción

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9-09-2017

CÓMO CUIDAR MEJOR A TUS HIJOS EDUCANDO DE LA MEJOR MANERA

Cuidar y educar es una de las tareas más difíciles a las que nos enfrentamos los padres. Y aunque no existen fórmulas mágicas, sí hay algunas cuestiones clave que tenemos que manejar con soltura. Nunca es pronto para comenzar a educarle y de esta forma cuidarlo de la mejor manera. Estas son las reglas básicas para conseguir que tu hijo crezca feliz.

1. Un ejemplo vale más que mil sermones

Desde muy pequeños los niños tienden a imitar todas nuestras conductas, buenas y malas. Podemos aprovechar las costumbres cotidianas como saludar, comportarnos en la mesa, respetar las normas al conducir para que adquieran hábitos correctos y, poco a poco, tomen responsabilidades.

2. Comunicación, diálogo, comprensión

Las palabras, los gestos, las miradas y las expresiones que utilizamos nos sirven para conocernos mejor y expresar todo aquello que sentimos. Por eso, incluso durante el embarazo, hay que hablar al bebé. Debemos continuar siempre con la comunicación. Hablarle mucho, sin prisas, contarle cuentos y también dejar que él sea quien nos los cuente.

3. Límites y disciplina, sin amenazas

Hay que enseñarle a separar los sentimientos de la acción. Las normas deben ser claras y coherentes e ir acompañadas de explicaciones lógicas. Tienen que saber lo que ocurre si no hace lo que le pedimos. Por ejemplo, debemos dejarle claro que después de jugar tiene que recoger sus juguetes. Es importante que el niño y también nosotros, comprenda que sus sentimientos no son el problema, pero sí las malas conductas.

4. Dejarle experimentar aunque se equivoque

La mejor manera para que los niños exploren el mundo es permitirles que ellos mismos experimenten las cosas. Y si se equivocan, nosotros tenemos que estar ahí para cuidar de ellos física y emocionalmente, pero con límites. La sobreprotección a veces nos protege a los padres de ciertos miedos, pero no a nuestro hijo. Si cada vez que se cae o se da un golpe, por pequeño que sea, corremos alarmados a auxiliarlo, estaremos animando a la queja y acostumbrándose al consuelo continuo. Tenemos que dejarles correr riesgos.

5. No comparar ni descalificar

Hay que eliminar frases como “aprende de tu hermano”. Seguro que hace muchas cosas bien, aunque últimamente se esté comportando como un poco mal. Cada niño es único, no todos actúan al mismo ritmo y de la misma manera.

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