EL AGUA ES VIDA | Condado Concepción

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20-10-2017

EL AGUA ES VIDA

Hidratarnos es vital para sobrevivir, ya que el agua es el mayor componente de nuestras células y conforma un 60 por ciento de nuestro organismo. Entre sus principales funciones se encuentra proteger y lubricar al cerebro y a las articulaciones.

El agua se encarga de transportar los nutrientes a todos los órganos del cuerpo y también de retirar las sustancias de desecho. Algunos estudios señalan que podemos sobrevivir bebiendo solo agua hasta por un mes, pero sin ella algunos días.

Una hidratación adecuada es importante para cumplir ciertas funciones, por ejemplo cómo regular la temperatura corporal, transportar oxígeno y nutrientes esenciales a las células, convertir alimentos en energía y formar músculos y tejidos. Además, en el caso del ejercicio es indispensable para tener un adecuado desempeño.

¿Mala hidratación?

Muchas personas esperan hasta tener sed para beber agua, pero ignoran que uno de los primeros signos de la deshidratación es sentirse sediento. En otras palabras, en el momento que deseamos beberla nuestro cuerpo indica que las reservas de este líquido vital están por terminarse.

Una hidratación deficiente afecta nuestro rendimiento físico e intelectual, pues se acelera el agotamiento de las reservas de energía. Hay resequedad en la piel y ojos. Otros síntomas frecuentes son dolor de cabeza, congestión crónica y algunos problemas arteriales.

Más sol, más agua

En condiciones normales y en clima templado el cuerpo pierde un aproximado de 2.5 litros de agua cada día. La cantidad es mayor cuando la temperatura se eleva. Por ello también debe aumentar la cantidad consumida y de alimentos que contribuyan a una mejor hidratación.

La fórmula es sencilla, es decir, si en época de más calor perdemos más líquidos a través del sudor es lógico que debamos incrementar el consumo de líquidos para prevenir la deshidratación.

Sana y activa

Estar bien hidratadas protege la salud de uno de los órganos más importantes de nuestro organismo: el cerebro. Por ello no es casualidad que cuando el cuerpo se deshidrata busca saciar primero la necesidad de este órgano. En general, una hidratación correcta permite tener un corazón sano, presión arterial estable, piel elástica y suave; hay mejor digestión y absorción de los alimentos y se lubrican las articulaciones y músculos, condición que disminuye el riesgo de sufrir lesiones.

Entre los beneficios de una buena hidratación y una alimentación adecuada, se encuentran niveles óptimos de energía, mayor disposición a las actividades físicas, disminuye el riesgo de presentar cálculos en los riñones, se eliminan más fácilmente toxinas y sustancias de desecho del organismo.

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